La soledad de este espacio me canso, quiero recorrer acompañado, romper copas, sonreir, pero al lado de alguien o de muchos y muchas. Es difícil reconstruir, por momentos uno piensa que ya esta listo, sin embargo, intempestivamente, regresan los recuerdos, mas que recuerdos, regresan las sensaciones. Y es que sin comunidad o al menos sin compañía construir utopías se hacen un pesar.
Este espacio, surgió como comunitario, nunca se forjó así y escribí sobre burbujas. Vuelvo a mí, así con el paso del tiempo vuelvo a mí, los ciclos se cierran a ritmos que uno no puede controlar y duran tiempos totalmente imprevistos. El futuro es siempre incierto, no nos toca conocerlo, sólo vivir creyendo en las ilusiones hechas hasta ver el futuro hacerse realidad.
Mostrando las entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas
domingo, 18 de diciembre de 2011
martes, 1 de noviembre de 2011
Identidad
Soy el que no tiene derecho a nada
lejos de la tierra que entiende mi latido
con mis pasos de fuego
ardiendo cada vez que me dejan.
Peor aún
sin tu sombra florida
sin tu mirada de muerte
sin tu hielo tacto.
Entonces, tomo el camino espiral
ese que me lleva al punto atractor
infinito es y del mismo soy
ni de tí, ni de mí.
Con un poco de rabia
que mañana se dejará llevar
rumbo a un mar tranquilo
que un día ayudaré a conquistar.
lejos de la tierra que entiende mi latido
con mis pasos de fuego
ardiendo cada vez que me dejan.
Peor aún
sin tu sombra florida
sin tu mirada de muerte
sin tu hielo tacto.
Entonces, tomo el camino espiral
ese que me lleva al punto atractor
infinito es y del mismo soy
ni de tí, ni de mí.
Con un poco de rabia
que mañana se dejará llevar
rumbo a un mar tranquilo
que un día ayudaré a conquistar.
Etiquetas:
incertidumbre,
Lluvia,
soledad
sábado, 30 de julio de 2011
Rincón olvidado...
Esta ya dejó se ser una cantina,
es un espacio olvidado,
con copas, siempre rotas,
secas ahora, cubiertas de polvo.
No hay amigos que acompañen,
nuestras identidades ya no se mezclan,
la rocola ya no suena,
el silencio a mi lado.
Sin embargo, regreso...
y es que decía hace algunos días,
soy un poquito de nostalgia permanente,
y esta esquina no deja de ser mía.
Pues conoce mis pasos,
mis discontinuas palabras,
sabe de mis temores,
así como de mis amores.
Y a pesar de ser otras las canciones,
vengo a seguir escribiendo,
con renovadas inspiraciones,
y aunque sigamos desapareciendo.
es un espacio olvidado,
con copas, siempre rotas,
secas ahora, cubiertas de polvo.
No hay amigos que acompañen,
nuestras identidades ya no se mezclan,
la rocola ya no suena,
el silencio a mi lado.
Sin embargo, regreso...
y es que decía hace algunos días,
soy un poquito de nostalgia permanente,
y esta esquina no deja de ser mía.
Pues conoce mis pasos,
mis discontinuas palabras,
sabe de mis temores,
así como de mis amores.
Y a pesar de ser otras las canciones,
vengo a seguir escribiendo,
con renovadas inspiraciones,
y aunque sigamos desapareciendo.
martes, 4 de mayo de 2010
Necesidad de mí.
Y he vuelto a caminar de noche,
por pasillos, por pasajes, por calles sin luz,
y es que a ratos me reconozco incierto, solitario,
olvido mi ayer, mi reciente ayer y camino como para morir.
Y todo eso se disfruta,
mas con frío, mas con gotas, gotitas de lluvia,
buscando el sentido a los años,
me deslumbro fácilmente con las sombras de noche.
Y siento al alma egoísta,
sin quererse compartir,
fuerte se desvanece entre ramas,
sobre hojas secas, muy secas.
Y podría caminar así,
muchas, muchísimas horas...
dejando de lamentar los amores,
hasta la siguiente mala decisión.
por pasillos, por pasajes, por calles sin luz,
y es que a ratos me reconozco incierto, solitario,
olvido mi ayer, mi reciente ayer y camino como para morir.
Y todo eso se disfruta,
mas con frío, mas con gotas, gotitas de lluvia,
buscando el sentido a los años,
me deslumbro fácilmente con las sombras de noche.
Y siento al alma egoísta,
sin quererse compartir,
fuerte se desvanece entre ramas,
sobre hojas secas, muy secas.
Y podría caminar así,
muchas, muchísimas horas...
dejando de lamentar los amores,
hasta la siguiente mala decisión.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
